octubre 24, 2020

El jugador más salado de la Liga MX que no jugó en Cruz Azul

Una de las peores cosas que puede suceder a alguien en cualquier deporte es estar a un paso de saborear la victoria y luego simplemente notar como por azares del destino, esta escapa de sus manos en el ultimo momento.

Normalmente la mala suerte en el fútbol mexicano se suele asociar con el equipo Cruz Azul, que ya ha pasado a la historia debido a que por una u otra razón, siempre termina saliéndole mal las cosas, pero hoy no hablaremos de eso, si no que nos centraremos en un jugador en especifico. A continuación te presentamos: al jugador más salado de la Liga MX, que no jugo en Cruz Azul.

La maldición de Javier Saavedra

Comenzó profesionalmente en el 96 con los Toros Neza donde permanecería hasta 1998. También jugaría con Chiapas, Tigres, Indios de Juarez y Necaxa. Era un buen jugador que destacaba por su versatilidad en el campo, sin embargo la mala suerte siempre estuvo presente en su carrera.

Y es que tuvo la envidiable oportunidad de participar en 5 finales, todas con un equipo distinto, y no ganar ninguna de ellas.

Esta mala racha comenzaría desde 1997, cuando, jugando con Toros Neza, llego a la final donde se disputaría el último partido en contra de Chivas, donde veíamos a un optimista Saavedra, confiando en que las cosas en algún punto mejorarían, pero no, todo iria de mal en peor.

Para el 2001 ya jugando contra Tigres, volvería a perder un partido importante, esta vez ante el Pachuca.

La derrota afectaría al jugador, que optaría por marcharse al Monarcas Morelia, con la esperanza de ver al fin mejorar su suerte. En este equipo lograría llegar a 2 finales, pero nuevamente esta maldición tocaría las puertas de su vida, perdiendo ambas una vez más.

Para este punto ya era conocido debido a su mala suerte, pero el seguía optimista tratando de cambiar esta situación, y volvería a Tigres unos meses después, donde tendría su siguiente final que disputaría contra Pachuca, perdiendo de nuevo.

Siempre optimista continuó jugando y en el 2009 con el equipo de los Indios de Juárez, hizo una anotación que los salvaría del descenso.  Este seria uno de los momentos más felices para el jugador pues resultaba en un rayo de esperanza que daba indicios de que podría al fin cambiar su aparente destino.

Lamentablemente para Javier, las cosas irían de mal en peor, pues seria con este mismo equipo con el que pasaría a la historia y no precisamente por algo bueno, ya que los Indios no ganaron ni un solo partido en aquel año.

Jugaría algún tiempo después en Necaxa donde lograría por fin levantar el trofeo y al año siguiente sucedería lo mismo pero ahora en Irapuato. La carrera de este jugador llegaría a su fin cuando se fue al equipo Scorpions en el año 2015, donde termino retirándose, quedando así con una gran trayectoria detrás pero sin llegar nunca a ser campeón en la Liga MX.

Sin dudas una lamentable situación pero si algo hay que aprender de este ex jugador es su gran fuerza de voluntad que le impedía rendirse pese a contar con una gran mala suerte, siempre dio lo mejor de si.